Descripción

El Campo de Gibraltar se sitúa en la parte más meridional de la Península y de Andalucía, al sudeste de la provincia de Cádiz. Su carácter fronterizo entre dos continentes (Europa-África), su enclave entre dos mares (Atlántico-Mediterráneo) y la presencia de la colonia de Gibraltar, convierten a la comarca en uno de los territorios estratégicos de Europa. Está  conformada por los municipios de ALGECIRAS, CASTELLAR DE LA FRONTERA, JIMENA DE LA FRONTERA, LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN, LOS BARRIOS, SAN ROQUE Y TARIFA

Muy bien comunicada, se puede acceder a la zona a través de los aeropuertos internacionales de Jerez de la Frontera, Gibraltar y Málaga. Los puertos marítimos de Algeciras y Cádiz ofrecen la posibilidad de hacerlo por mar. La
red de comunicaciones se completa con unas excelentes carreteras, entre las que se cuentan varias autovías, y el trazado ferroviario.

Enclavada entre los parques naturales de los Alcornocales y del Estrecho y participando del Paraje Natural de las Marismas de Palmones, la diversidad ecológica es importantísima. Su valioso legado histórico y monumental, la bondad del clima, las playas y las posibilidades para el ocio activo, completanlos atractivos de este destino turístico

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La gran avenida del Mundo

La historia de la comarca está marcada por su estratégica situación al ser la llave del Estrecho, siendo desde tiempo inmemorial lugar de asentamiento de diferentes culturas.

La presencia humana desde el Paleolítico viene atestiguada por el hallazgo en Gibraltar en 1848 de un cráneo de homo calpensis, posteriormente denominado Hombre de Neanderthal. También se han hallado numerosas pinturas
rupestres en todo el perímetro campogibraltareño, tales como las Cuevas de Bacinete en Los Barrios o las de Laja Alta en Jimena.

Por “la gran avenida del mundo”, como se denominaba a esta zona del estrecho, pasaron los fenicios y cartagineses, que dejaron como herencia el arte de pesca de la almadraba y la industria del salazón de pescado, técnicas que aún se siguen practicando.

Del gran esplendor que adquiere toda la comarca en la época romana dan fe el gran número de ciudades que se fundaron como las de Oba, Ximena o Iulia Traducta, las ruinas de Carteia (San Roque) o Baelo Claudia (Tarifa) y otros asentamientos romanos como Caetaria, Berbésula o Mellaria, entre otros. Especial mención merece por su importancia Baelo Claudia (s. II a. de C.), levantada en la ensenada de Bolonia. Su economía giraba en torno a la industrialización y comercialización del pescado salado y las salsas derivadas del mismo (garum). Destacan los restos de muralla, calzadas,  viviendas, instalaciones de salazón de pescados, la basílica, el teatro (con restos de enterramientos paleocristianos) y el  foro (con 33 m. de lado) que es el único en su género dentro de Andalucía, por la conservación de su pavimento y por estar al descubierto.

Tras los bizantinos y visigodos, llegarían a la comarca los musulmanes, la civilización que más marcará la impronta de esta tierra y de sus gentes. En el año 711 Tarik ben Ziyad desembarca al mando de sus tropas en el entonces llamado Monte Calpe, iniciándose el dominio islámico que durará ocho siglos.

Los árabes, previsores, se encargaron de construir torres almenaras y fortificaciones para la defensa del territorio conquistado e hicieron de Algeciras (Al-Yazira-al Hadra) y Tarifa (Al-Yacirah Tarif) dos de las ciudades más importantes del reino árabe de Occidente. Muchas de estas fortalezas (castillos de Jimena y Castellar) serán reutilizadas por los cristianos vencedores, convirtiéndose además en el núcleo de poblaciones que surgieron a su amparo; además, las incursiones piratas como el saqueo de Gibraltar a manos de Barbarroja, obligaron a la construcción de numerosas torres vigía en los ss. XV y XVI.

Tras la Reconquista proliferarán las muestras de arquitectura religiosa, con la construcción de bellas iglesias góticas y renacentistas. El Barroco irrumpe con fuerza en la comarca inundándola de templos con ricas esculturas y pinturas y  espléndidos palacios y casas señoriales

Costa de la Luz

El litoral del Campo de Gibraltar, punto en el que convergen el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, posee inmensas playas de gran belleza y calidad. Azotadas a menudo por el viento de levante, son el paraíso para los amantes de los deportes náuticos. Se caracterizan por su variedad, pudiendo encontrar el visitante desde playas vírgenes y pequeñas calitas solitarias enmarcadas en plena naturaleza, hasta aquellas otras dotadas de completas infraestructuras y servicios, ideal para quienes deseen pasar sus vacaciones en compañía y con toda comodidad.

En las playas de Tarifa se unen las aguas del océano y del mar, configurándose como arenales extensos y salvajes.  Atlanterra, la continuación de la playa de Zahara de los Atunes, es la primera de las playas que, hasta Algeciras, está integrada en el Parque Natural del Estrecho.

Al pie de la playa de Bolonia se sitúan los restos de la importante ciudad romana de Baelo Claudia. Cerca de ella, Punta Paloma y la Ensenada de Valdevaqueros forman un maravilloso conjunto de grandes dunas y naturaleza en estado salvaje donde los aficionados al windsurf y kitesurf han encontrado su santuario particular. Desde este punto se observa la inmensidad de la playa de los Lances con Tarifa al fondo.

De Tarifa hasta Algeciras la naturaleza ofrece el bello espectáculo de las playas enmarcadas entre acantilados con vistas maravillosas del Estrecho de Gibraltar y la costa africana. La Bahía de Algeciras acoge diversas playas al abrigo de las corrientes del Estrecho: El Rinconcillo, Getares o San García y Cala Arenas.

Tras Gibraltar, ya en pleno Mediterráneo, se suceden playas familiares que alternan con lujosos complejos residenciales. La Línea de la Concepción cuenta con las playas de la Alcaidesa (con urbanización y campo de golf), La Hacienda, El Burgo, Torrenueva, La Atunara, La Atunara de Levante, Levante o Santa Bárbara y Poniente. San Roque, por su parte, dispone de las playas de El Cabrero- Cala Taraje, Torreguadiaro y Sotogrande (con la exclusiva urbanización con Puerto Deportivo y campo de golf), Guadalquitón, Torrecarbonera-El Balneario, Campamento- Puente Mayorga y Guadarranque.

Cultura y tradiciones

El extraordinario legado cultural del Campo de Gibraltar se expone en varios museos yarchivos con importantes fondos arqueológicos, históricos y pictóricos como el Museo Municipal de Algeciras y el Museo de Historia Natural de Los Barrios. Otros dan a conocer las tradiciones más arraigadas de sus habitantes, centrándose en el mundo taurino o en los aperos y utensilios propios de los trabajos.

Durante todo el año tienen lugar una cantidad innumerable de manifestaciones y eventos culturales (certámenes de poesía y narrativa, encuentro de pintores y escultores, concursos de pintura, jornadas de historia y arqueología...) en los que la música se halla bien representada.

A los conciertos de verano, las corales y rondallas hay que sumar el flamenco, importante manifestación artística que, al igual que en el resto de la provincia, cuenta con multitud de seguidores. La cultura del toro está arraigada profundamente
en el Campo de Gibraltar. Las localidades campogibraltareñas de Los Barrios, Castellar de la Frontera, Jimena de la Frontera, San Roque y Tarifa, forman parte de la conocida Ruta del Toro. En sus inmensas dehesas es posible admirar a este bravo animal en libertad, observando las faenas de su mantenimiento como el acoso y derribo o las tientas.

El corcho ha sido y sigue siendo una de las bases de la economía de muchas de sus poblaciones. La gran cantidad de alcornoques ha propiciado esta ocupación del descorche cada 9 ó 10 años. También del bosque les llega otra tradición, la recogida de setas.Debido al clima la temporada de recolección se alarga de octubre a marzo.

La artesanía de la tierra destaca por la calidad de sus productos debido a la variedad de la materia prima y al esmero con que se realizan los trabajos. Muchos de ellos se llevan a cabo con los materiales que han tenido siempre más a mano, sin olvidar por supuesto el corcho, con el que se realizan bellos utensilios y hasta muebles. También destacan las labores en  cerámica y en madera, los esmaltes murales, los trabajos en cuero, o las pinturas manuales de mantones.

Practica tu swing

El Campo de Gibraltar se ha convertido en destino predilecto para los amantes del golf. Cuenta la comarca con alguno de los mejores campos de golf de Europa, con excelentes instalaciones y diseñados respetando la belleza natural del entorno, con vistas al mar y con el Peñón de Gibraltar como referente.

Reino del windsurf

El deporte se configura como una buena razón para visitar el Campo de Gibraltar, ya que existen modernas instalaciones deportivas prácticamente en toda la zona, cercanas al privilegiado entorno natural o bien en las proximidades de sus  espléndidas playas. Si los numerosos hoteles y alojamientos rurales garantizan una cómoda estancia, las empresas de turismo activo aseguran la práctica de sus deportes favoritos con todas las garantías.

La especial orografía de la zona convierte en un placer la práctica de la escalada, el descenso de cañones, la espeleología en cuevas y simas y, para los amantes del riesgo, el ala delta o el parapente con las mejores vistas del Estrecho de Gibraltar y de todo su entorno natural.

Los amantes de la acción acuática tienen en las playas tarifeñas de la Ensenada de Valdevaqueros y Los Lances uno de los emporios europeos de este deporte. Dada la benignidad del clima, su fantástico oleaje y el viento de levante en todas las estaciones del año se acumulan los surfistas. Junto a los windsurfistas es fácil contemplar aquellos que prefieren surfear o practicar otras modalidades más actuales como el kitesurf, bodyboard, flysurf o blokart (deslizándose por la arena).

Tarifa es hoy un pequeño centro internacional, con el inglés como lengua franca, donde lucen bronceado, músculos y habilidades los devotos de estas diversiones acuáticas, con sus numerosos comercios dedicados a ello, casi todos llevados por la colonia extranjera.

La pesca deportiva es un deporte que cada vez está cobrando mayor importancia en la zona, ya sea desde embarcación o desde las playas. Merece la pena destacar La Línea de la Concepción donde se han organizado campeonatos autonómicos y nacionales. Por otra parte, la confluencia de las aguas del estrecho, que le confieren luminosidad, transparencia y un buen régimen de mareas y que ha ocasionado una grandísima riqueza ecológica, propician la práctica del submarinismo y de la pesca submarina, con numerosas especies autóctonas.

Toda la Bahía de Algeciras constituye un enclave natural ideal para practicar cualquier modalidad de la navegación a vela, como speed, slalom o wave. Existen instalaciones como los reales clubs náuticos de Algeciras o La Línea, o el moderno Puerto de Sotogrande, en el que se organizan anualmente diversas regatas en todas las categorías y especialidades.

Completan la extensa lista de actividades en la comarca el piragüismo en el río Guadarranque y en su embalse, así como en el río Palmones y en el embalse de Charco Redondo; o la caza en el Parque Natural de los Alcornocales, auténtico paraíso cinegético.

Naturaleza en estado puro

El Campo de Gibraltar posee, gracias a su diversidad climática y ecológica, una riqueza natural y faunística única. Se beneficia de dos enclaves naturales de primer orden (Parque Natural de los Alcornocales y Parque Natural del Estrecho) a los que suma los parajes naturales de las Marismas del río Palmones y la Playa de Los Lances y el Monumento Natural Duna de Bolonia.

El Parque Natural de los Alcornocales, con más de 170.000 ha. y conocido como la “selva virgen europea”, comprende los municipios campogibraltareños de Algeciras, Los Barrios, Jimena de la Frontera y Tarifa.

Su microclima característico favorece la proliferación de una tupida vegetación con impresionantes masas arbóreas de alcornocales, quejigales y acebuches. También acoge unos bosques de galería excepcionales localizados en los denominados «canutos », valles profundos y estrechos excavados por los ríos y arroyos. Entre ellos destaca la Garganta o Canuto de la Miel en Algeciras.

La fauna que habita en estos arroyos está compuesta por mirlos acuáticos, martín pescador, aviones zapadores; a los que se suman en el parque las especies cinegéticas (ciervos, corzos, muflones, gamos...) y hasta 18 especies diferentes de  rapaces. Las actividades más tradicionales del parque son el descorche, la ganadería brava y retinta, la caza, la apicultura y la recogida de setas

El Parque Natural del Estrecho (9.000 ha.) se sitúa en el litoral de los términos de Algeciras-Tarifa y es el espacio protegido más meridional del continente. Alberga en su interior el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia y el Paraje Natural Playa de los Lances en Tarifa.

Punto clave en las migraciones de aves entre los continentes europeo y africano, en él destacan las formaciones kársticas submarinas, las marmitas de Punta Camarinal, las dunas cuaternarias y las playas del litoral. Debido a la situación del Estrecho de Gibraltar y a su complejo sistema de vientos y corrientes, existe un abundante patrimonio arqueológico  submarino formado por diferentes tipos de restos de barcos hundidos (pecios). Es un lugar privilegiado para el  avistamiento de aves y la observación de cetáceos.

El Paraje Natural Marismas del río Palmones (Los Barrios) posee un destacado valor como zona de descanso para miles de aves durante los períodos de migración, es importante por la presencia de taxones de flora y de interés para el Hábitat 1110 (el conformado por bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda). Es además lugar de desove de gran número de especies de crustáceos y cuenta con un observatorio ornitológico.

Santuario ornitológico

El Campo de Gibraltar es, sin duda, uno de los principales enclaves europeos para la observación de aves. Así lo consideran los ornitólogos profesionales y aficionados que año tras año acuden durante la temporada de las migraciones para gozar de esta espectacular estampa.

Su cercanía al continente africano (del que dista sólo 14 km.), la confluencia del Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, y la gran variedad de hábitats propiciados por su clima, convierten la zona en paso obligado de los millones de aves que pasan a África buscando mejores condiciones climáticas. Además la comarca cuenta con otros espacios naturales protegidos de gran interés ornitológico como son el Parque Natural de los Alcornocales y el Paraje Natural Marismas del río Palmones, donde se concentran numerosas colonias de aves.

Si lo que se desea es contemplar cigüeñas y rapaces (ambas aves planeadoras) los mejores meses son agosto y septiembre porque hay mayor concentración, aunque la migración se produce entre finales de julio y primeros de octubre.

Surcan los cielos el milano negro, la culebrera europea, el aguililla calzada, el alimoche, el abejero europeo, la cigüeña blanca y la negra. Se pueden avistar desde los observatorios de Cazalla o Tráfico en Tarifa y el de Algarrobo en Algeciras.

El grupo de aves marinas es el más difícil de observar, porque gran parte del año se encuentra en alta mar. Octubre y noviembre son los dos mejores meses para intentar ver especies como la pardela cenicienta o balear, el alcatraz atlántico, el frailecillo atlántico o la gaviota de audouín, entre otras. Lo interesante del Estrecho, es que aquí confluyen especies atlánticas y mediterráneas y se pueden observar en la isla de Tarifa, la Playa de los Lances y el observatorio de Guadalmesí.

La migración de paseriformes o pajarillos, es también muy notable en el Estrecho, aunque menos llamativa por su menor tamaño y el carácter de migradores nocturnos de algunas de ellas. La playa de los Lances o la isla de Tarifa son los mejores lugares para observar las golondrinas, vencejos o jilgueros.

El espectacular tránsito de mamíferos marinos que cruzan el Estrecho de Gibraltar está favorecido por el intercambio de aguas atlánticas y mediterráneas, que conforma unas condiciones oceanográficas idóneas para este fenómeno. Zona de migración de aves y caladero de grandes cachalotes u orcas, además de paso obligado de muchas de estas especies de mamíferos marinos, se ha convertido también en su hábitat permanente.

Es un espectáculo inolvidable navegar entre dos continentes pudiendo contemplar las manadas de estos bellos y carismáticos animales en su medio natural, las grandes hembras surcando las aguas con sus crías y acechando los barcos pesqueros para hacerse con algo de la pesca del atún. Hay veces que se acercan tanto a las embarcaciones que
sobrecoge, pero nunca hay peligro y es impresionante poderlos observar desde tan cerca.

Entre los cetáceos que podemos avistar en el Estrecho destacan las diferentes especies de delfines. El delfín mular es muy
adaptable e inteligente y se desplaza en pequeños grupos o en grandes comunidades. El delfín común navega en grupos muy numerosos y se aparea a finales de la primavera y principios del verano. El delfín listado, muy parecido al anterior, alcanza velocidades de hasta 50 km./h.

El calderón, comúnmente llamado ballena piloto, tiene una gran cabeza redondeada y se puede avistar en grandes grupos dominados por un macho. El cachalote cruza el Estrecho en primavera. Las orcas (voraces depredadores marinos que se  alimentan de delfines o focas) se reúnen en grupos para cazar; en el Estrecho se hallan al acecho de los grandes atunes.

Por último, también es posible contemplar al rorcual común, sin dientes y de la misma familia que la ballena azul. Son espectaculares los grandes chorros que expulsan y las inmersiones que realizan al verse amenazados. Cruzan el Estrecho en solitario o en pequeños grupos

Sabor propio

El Campo de Gibraltar cuenta con una gastronomía exquisita y variada, que se nutre de materias primas de gran calidad y de diversa procedencia. Se distingue entre la cocina del litoral y la del interior aunque sin desligarse totalmente, ya que a veces se complementan.

En el litoral los protagonistas indiscutibles son los pescados y mariscos. Besugos, salmonetes, cazón, gallo, chocos, urtas y brecas se pueden degustar a la plancha, a la brasa, fritos o en ricos guisos marineros como la raya en amarillo, el abajá (elaborado con varias clases de pescados), el calamar relleno y las corvinas con guisantes, entre otros platos. Existen dos especialidades que el visitante debe probar: las famosas sardinas al espeto, que se preparan en la misma playa con fuego de leña y atravesadas por una caña y las ortiguillas rebozadas.

Entre los mariscos destacan los carabineros, cangrejos, burgaos, camarones (muy ricos en tortillitas), navajas a la plancha, coquinas, almejas... que servirán de base para platos como las sopas de marisco, arroz con almejas, arroz con carabineros, almejas a la marinera o al ajillo. Pero además la costa posee platos tradicionales preparados con los productos de la huerta y de la matanza del cerdo, como los gazpachos, las sopas de tomate, la olla carbonera, los potajes, revueltos, ensaladas y
piriñacas.

La zona del interior basa su gastronomía en los productos silvestres de la campiña como las tagarninas, espárragos, caracoles o cabrillas, con los que se cocinan suculentas sopas de ajo o de espárragos, ollas de tagarninas...

Pero la estrella de esta cocina es la carne de caza mayor y menor. Así, corzo, ciervo, conejos y perdices se guisan en calderetas o arroces. Las sabrosas carnes de retinto, de cerdo ibérico, de cabrito, o el producto de la matanza abren nuevas  posibilidades culinarias, con riquísimas chacinas y embutidos y recetas como el lomo en manteca o los chicharrones. Sirven de base para sustanciosos guisos tradicionales como el guiso de pata, elaborado con legumbres, chacinas y pata de cerdo.

Información general

Web: www.mancomunidadcg.es